

Por: Fabian Alderete
En Taquimilan, donde la ciudad encantada se muestra de vez en cuando, florece una propuesta que tiene un toque de magia. La Tecnicatura Superior en Agroecología recoge y revaloriza los saberes ancestrales, armonizándolos con la ciencia académica. De alguna manera, el conocimiento brota de todas las prácticas que la humanidad ha ensayado en su breve historia sobre la Tierra.
Un Proyecto con Raíces Comunitarias
Rumbo Neuquino conversó con Juan Pablo Chávez, Ingeniero Agrónomo y coordinador de la carrera, quien nos contó que esta propuesta surgió de una necesidad profunda del pueblo de Taquimilan, expresada en una consulta popular en 2022. En respuesta a esta demanda, en abril del año siguiente se puso en marcha la carrera, coincidiendo con el fin de semana de las últimas elecciones provinciales.
"Al inicio, teníamos 175 estudiantes inscriptos, pero solo 135 acudieron al primer encuentro. La currícula sufrió bajas hasta estabilizarse en 42 estudiantes que ahora culminan el segundo año. No es fácil proyectarse; la carrera, por su modalidad 'a término', enfrenta limitaciones en infraestructura. Las horas de prácticas se dictan en diversas instituciones durante la semana y no permiten recursar materias", explicó Chávez. Agregó que lo más valioso de la carrera se dio este año con las prácticas profesionalizantes, donde "se pudo observar las mejores versiones de cada estudiante, trabajando en grupo y relacionándose con familias productoras y la sociedad".
Opcion de Formación
La Tecnicatura no solo respondió a las necesidades de Taquimilan, sino también a la demanda de estudiantes de todo el Norte Neuquino. "Coordinamos con el albergue del CPEM 83 para que estudiantes de otras localidades tuvieran un lugar donde pernoctar. También concretamos convenios con los municipios de Tricao Malal, El Cholar y Villa del Curi Leuvú para cubrir el combustible de los estudiantes, aunque lamentablemente esto no se sostuvo", relató Chávez.
El 30 de noviembre de este año, en Chos Malal, se celebró una de las ferias más concurridas del Norte Neuquino, con la participación de aproximadamente 60 familias feriantes y una diversidad de productos agroecológicos. Además de alimentos, se incluyeron productos artesanales, reflejando una propuesta económica diferente a la que vivimos y sufrimos diariamente.
Chávez agregó: "La agroecología busca generar una nueva perspectiva en la sociedad. Económicamente, nos enfocamos en un modelo circular, solidario y popular, para ver al vecino no como un competidor, sino como un aliado con quien asociarse y fortalecerse".
La Feria Agroecológica
Rumbo Neuquino recorrió la feria, donde lo más destacable fue la variedad de colores y sabores en el largo recorrido de puestos. Cada uno contaba con su propuesta de cartelería, códigos QR y diversas opciones de pago, todo acompañado por estudiantes de la Tecnicatura. Ellos organizaron rifas de productos aportados por las familias feriantes y presentaron a varios artistas, incluyendo a Atilio Alarcón, Julián Pérez Soto, la cantora Susana Valdez, Dúo de Bronce, Jaunse Medel, el trío Raíces Argentinas de Taquimilan, Rodrigo Salinas del Huecu, Martin Herrera y la escritora Marta Parada. La difusión previa fue tan efectiva que nadie quedó fuera del evento.
Un Futuro esperanzador
El éxito de esta carrera en Taquimilan se replica con la apertura de otras en Mariano Moreno, Aluminé y próximamente en Huinganco. Durante la Primer Feria Agroecológica, el intendente de Chos Malal destacó que en 2025 será el turno de este municipio, comprometiéndose públicamente a gestionarla.
Juan Pablo Chávez reflexionó sobre el camino recorrido, destacando la presencia de grandes profesionales que visitaron la carrera, como el Ing. Agr. Santiago Sarandón, productores agroecológicos del Alto Valle y periodistas como Susana Lara de Cohete a la Luna y Darío Aranda de Agencia Tierra Viva y Página 12, además, subrayó la participación de estudiantes del pueblo mapuche y la construcción y debate en relación a la perspectiva de género e interculturalidad.
Para finalizar, Chávez compartió: "Lamentablemente, esta carrera es a término, lo que nos limita al pensar en un desarrollo local con más volumen y presencia académica. Lo logrado se desarma con el paso del tiempo. Ojalá se pueda proyectar al menos una experiencia con continuidad de las cátedras y del equipo técnico, ya que la producción sana y soberana es un derecho de los pueblos".