

Por: Marisa Montiveros
Las políticas públicas de prevención son básicas para minimizar la violencia en general y la de género puntualmente, es necesario desarmar el modelo patriarcal que permanentemente violenta no solo a mujeres sino a diversidades y a hombres, un sistema de explotación y opresión que avanza a través de los modelos económicos que devastan las comunidades ,con trabajos mal pagos o multitrabajo, que en el tempo genera numerosos accidentes en las rutas, demostrando que el cansancio es mal compañero de los conductores y conductoras, tal cual lo demuestra un elevado número de siniestros en estos últimos días en nuestra región.
La baja profesionalización es otro de los puntos a considerar en este sistema ya que genera el efecto "pulpo" concentrando los altos estudios en las grandes ciudades y como los servicios de conexión aun no logran sostenerse en el interior, no son una opción.
El desarrollo sostenible queda lejos, los planes de equilibrar la balanza tardan, las mujeres necesitan un apoyo real para poder empoderarse, para tener autonomía física, económica y política.
Es necesario que los gobiernos tomen las medidas necesarias haciendo cumplir las leyes sancionadas que a través de distintas aristas generan redes de protección y prevención que sirven también desde lo económico porque prevenir es más barato y saludable que asistir.
En nuestras localidades hay numerosos problemas que enfrentan las mujeres, entre los más recurrentes se encuentran, dificultades para el acceso a trabajo formal con salarios suficientes que cubran las necesidades básicas, falta de vivienda propia y muy poca posibilidades para la continuidad de estudios secundarios o terciarios.
Es muy importante que se comprenda que para erradicar la violencia es necesario modificar las condiciones estructurales que han dado lugar a esta situación, accionar para la concientización del ejercicio de derechos humanos, apostar a la formación que visibilice lo que no se debe naturalizar y generar los recursos económicos necesarios para el empoderamiento de las mujeres y de las personas en general.
Estos deben ser los principios de esta campaña que comenzó el 25 de Noviembre y en mi opinión no debería tener cierre.