viernes 04 de abril de 2025 - Edición Nº169

Territorio | 10 dic 2024

Norte Neuquino

¿Quién fija el precio del chivito?

El valor del chivito del norte neuquino es un tema que cada año genera debate. Por un lado, se enfrenta la falta de claridad en la fijación de precios, y por otro, la cadena de especulación e intermediaciones que distancian a las familias crianceras de los consumidores.


Por: Rumbo Neuquino

Este año, el precio del chivito del norte neuquino ronda los 65.000 pesos si lo compras en el campo, y más de 100.000 pesos en las carnicerías de Neuquén. No cabe duda de que es un producto muy deseado, especialmente en momentos de celebración.

Las familias crianceras no logran fijar un precio común. Este año, instituciones de capitales mixtos (públicos-privados) intentaron pagar 50.000 pesos a principios de temporada, para luego venderlo a 100.000 pesos en Neuquén. Sin embargo, gracias a la oferta de 65.000 pesos por parte de una cooperativa, se pudo establecer un piso más justo para las familias productoras.

 

Ante esta situación, ¿Cuál es el destino de las familias crianceras si son presa de especulaciones cruzadas entre comerciantes privados y comerciantes de capitales mixtos? ¿Qué rol juega el estado provincial en cuanto a resolver esa Soberanía Alimentaria tan expresada en sus discursos? ¿Se puede favorecer tanto al productor como al consumidor si el objetivo es la usura?

Algunas de las respuestas las encontramos en las mismas familias crianceras, quienes nos ayudaron a calcular ese valor. Rumbo Neuquino dialogó con familias campesinas, no solo sobre el precio, sino sobre el arduo trabajo que lleva producir un chivito de alta calidad.

"En otoño arrancamos el ciclo, ingresando los reproductores. Luego, pasamos el invierno protegiendo a los animales de la nieve, especialmente en la zona de cordillera. Apartamos las preñadas, y entonces comienza el ciclo de pariciones, que es un momento muy demandante", nos cuentan con una calma que contrasta con la intensidad de sus tareas.

Escuchar estas actividades puede hacer que parezcan sencillas, pero aquellos que han tenido la oportunidad de participar, aunque sea en una de estas etapas, saben que no es una labor fácil. Es un trabajo que requiere dedicación, esfuerzo y un profundo amor por la tierra y los animales.

"Cada zona tiene lo suyo", continúa. Algunas áreas demandan más cuidado debido a la presencia del puma, obligándonos a estar atentos todo el día. Otras zonas, con menos peligros y vecinos, permiten que los animales pastoreen más libremente, tanto en la veranada (zona alta de la cordillera) como en la invernada (zonas bajas).

Y esto no es todo, o mejor dicho, es solo una parte comparado con la mayoría de las familias que deben arrear sus animales de una zona a otra, a veces durante semanas.

 

"Es difícil saber cuál es el precio de un chivito", reflexiona. "Siempre lo comparo con el kilo de carne de vaca, que es muy diferente en cuanto a la forma de producir. Cada corte tiene un precio, pero aquí se paga lo mismo por todo el animal, es muy difícil poner ahora un precio, por el peso de los chivitos, que en abril cuando ya pastaron en veranada se puede llegar a diferenciar un valor.

Cabe aclarar que los chivitos del norte neuquino cuentan con la denominación de origen, la cual tiene un perfil enfocado en las instituciones más que en mejorar las ventas para las familias crianceras. Al final, no se ven beneficiadas por este sello, ya que terminan vendiendo a comerciantes que, al cargar los camiones, no pagan esta cualidad que destaca al chivito local. Sin embargo, en sus comercios sí agregan valores que están lejos del bolsillo de la gente que debe buscar precios constantemente.

Hablar de soberanía alimentaria cuando en la cadena de especulación se encuentra el mismo estado y, en un rol natural de usura, la parte privada, deja sin protección al motor económico principal del Norte Neuquino. Las familias crianceras-trashumantes deben esperar cada año la propuesta de quienes tienen el sartén por el mango, y negociar en plena desventaja, con un estado ausente que no fija precios para mejorar la vida rural. Esa postal inigualable de los arreos en el Alto Neuquén queda desdibujada por la falta de apoyo y protección a quienes sostienen esta tradición.

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias